domingo, 5 de julio de 2015

La ecografía de las 12 semanas y un aborto

Qué nervios, qué nervios. Tenía tantas ganas de este día. El 7 de mayo llegó, y con ello, ¡La ecografía de las 12 semanas! Es muy importante, porque a parte de ver a tu bebé formadito, te dicen las posibilidades de sindrome de down, entre otros, que puede tener. Por lo que no podía evitar estar nerviosa, todos queremos que nuestro bebé esté totalmente sano.Todo salió a pedir de boca, y cuando vimos a nuestro garbancito, dando saltitos y balanceándose… No podía ser más bonito, excitante, emocionante. 

Emocionante es la palabra que más definiría todo el embarazo, porque sin darte cuenta tus hormonas te juegan malas pasadas y por todo te “emocionas”. Ese día publicamos en facebook la noticia. Ya era oficial. El periodo en que más posibilidades tienes de abortar había pasado, y en cuestión de unas horas la foto estaba con casi 200 likes. 

 


Pero todo se torció dos días después. Empecé a encontrarme muy mal en el trabajo y me mandaron para casa. Me acosté y dormí un rato, y al levantarme me fui a hacer “pipí”. Todo estaba lleno de sangre. Como si de una regla muy muy fuerte se tratase.

Llorando llamé a mi amiga. “¡Caaaaarmen! Correeeee, estoy sangrando mucho, llama a la ambulancia”. No podía dejar de pensar en la ecografía de dos días antes. Mi garbancito dando saltitos, balanceándose dentro de mi. “Cariño, no te vayas, agárrate muy fuerte. Esto lo vamos a pasar juntos, pero ¡no nos dejes”!

Rubén se puso en camino y cuando llegó llamamos para anular la ambulancia, pero nos dijeron que mejor nos esperáramos, que no iban a tardar tanto. Casi cuatro horas después nos llamaron diciendo que estaban muy ocupados y que mejor, nos fuéramos nosotros. No podía parar de llorar. “Garbancito, ¿qué pasa? ¿Por qué estoy sangrando? No me dejes, cariño. No nos dejes”.

Llegamos y nos atendieron en urgencias. Una chica, no se si doctora, enfermera, especialista, o qué, me  miró, y acto seguido empezó a limpiar todo. Cuando llevaba un rato le pregunté si veía algo y si sabía qué me pasaba. Inmediatamente me dijo que sí, que lo que estaba sacando era “Tissue” (en inglés, pañuelo, servilleta, aunque también, tejido, lo cual me enteré después). No entendía nada, ¿que tenía papel dentro? ¿Qué estaba pasando? Entonces me dijo que no era papel, que era “Fetal tissue”, o lo que es lo mismo, tejido fetal. Acababa de ABORTAR. Habíamos perdido a Garbancito. Una vez terminó de limpiarme, nos preguntó: “¿Lo queréis ver?”

Sexy and mum

2 comentarios:

  1. Qué mal se pasa cuando pierdes a un bebé que todavía ni has tenido... cuando solo es un feto. El aborto es más común de lo que pensamos y sin embargo no somos conscientes de ello. Hay muchas más probabilidades de abortar que de que todo salga para adelante!

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  2. Estela Serrano, Albacete24 de septiembre de 2015, 15:31

    Yo también aborté. Tengo un hijo y tres embarazos. El de rafa fue todo perfecto, pero anterior a el tuve un aborto cuando estaba de menos de tres meses, y después de él tuve una niña que nació muerta. No se si a eso se considera aborto o que simplemente nació antes de tiempo (casi 8 meses) y por eso no sobrevivió... en fin, es muy duro, y realmente no se si es posible superarlo

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