domingo, 5 de julio de 2015

No te quiero menos por querer que duermas la siesta

Ayer me sentía un poco como en el post de “ Diario de malamadre: No queremos menos a nuestros hijos…” cuando dice que no quiero menos a mi hijo porque me canse hasta el infinito y más allá cuando pasan los días y no se echa ni un cuarto de hora de siesta. A ver, Aarón nunca ha sido un bebé de dormir, eso de que al principio se pasan los días durmiendo y solo te enteras de bebé cuando come…. ¡JA! Eso sería para otras, porque para mi ¡nanai de la china!


image
Aunque si que es cierto que muchas veces, aunque no se durmiera, si que se entretenía jugando o simplemente, viendo las moscas pasar. Pero ahora ya no se conforma con quedarse en el parque cuna que tiene abajo, el columpio, la hamaca, la trona o el carro, ahora quiere que esté constantemente con él, haciéndole caso hasta el infinito y más allá… y no le quiero menos porque necesite que me deje ¿media hora?. 

Solo quiero escribir, concentrarme un poquito de vez en cuando, o simplemente, relajarme, y no tener que estar pensando en 50 cosas a la vez.  No tener que estar agachándome en cada palabra que escribo para recogerle uno de tantos juguetes que tira, que quien dice uno dice todos de golpe (modo on “levanto a bandeja con todos los juguetes, la saco, la tiro y me quedo sin juguetes a mi alcance “).

Procuro cansarle todos los días, que queme energía, que se agote. Cuando el soft play está cerrado, le llevo a la piscina (por cierto, hoy toca piscina), porque así es una buena manera de que queme energía, de que llegue la hora de la siesta y tenga más probabilidades de dormir… pero, ¿estamos hablando del mismo niño? Por supuesto que no. Eso no es más que generalizar, porque en concreto haciendo todas estas actividades lo que consigo es que no esté chillando todo el día (ahora ha aprendido a gritar). Está ansioso de la vida, de gatear, de caminar… Bueno, es cierto que un poco sí se duerme, pero eso de la siesta corta y la siesta larga que dicen, no lo hace.

Esta mañana, hablando con mi novio, me ha preguntado que cuantas horas, a lo largo del día, le dedicaba al blog, twitter, facebook… Donde quería llegar es que si tenía tiempo para escribir, también lo tenía para hacer deporte (porque siempre me quejo de que el nene no me deja hacer una hora de aeróbic, just dance, etc.) Pero a ver, yo me pongo a escribir un post, y con suerte lo escribo en tres tandas, lo cual no pasa nada, voy guardando y ya está, la idea la tengo en la cabeza y no por ir a ver qué quiere el nene la voy a perder, pero, ¿os imagináis hacer ejercicio parando cada 10 minutos? Si, hay veces que tienes media hora, pero eso nunca lo sabes, y es más probable que no lo tengas. Y por otro lado, a veces tienes esa media hora y aprovechas para hacer algo urgente (como puede ser depilarte, ducharte, limpiar, cocinar…)

Conclusión: Voy a coger por norma que cuando el venga, yo me pondré a hacer aeróbic, que así quemo energía, grasa y desconecto. Y el se queda con el nene. ¡Caiga quien caiga!  (Por supuesto que no tiene ningún problema, pues todos los días se queda con el cuando llega, pero de normal aprovecho para hacer mil cosas que me han quedado por hacer mientras ellos dos están jugando o viendo los loros pasar…)

Sexy and Mum
Foto: Pixabay

No hay comentarios:

Publicar un comentario