domingo, 5 de julio de 2015

Papillas vs sólidos, ¡qué odisea! Y sin manual de instrucciones.

El pediatra me dio una guía bien detallada y explicada de cómo tengo que ir introduciéndole poco a poco cada alimento, y por ahora solo pone que le de papillas. Pero la semana pasada fui a la health visitor de mi médico, aquí en Londres, y se escandalizaba porque todavía no le doy filetes de ternera. Bueno, a ver, no me los como ni yo, no se los voy a dar a mi bebé. Me dice que me olvide de batirle las papillas, que se lo trocee y no se hable más, y la fruta por supuesto más de lo mismo. 




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Luego, y a raíz del blog, otras madres me ponen comentarios en plan: “Empieza ya con los sólidos que con las papillas lo único que haces es retrasarle”. Vale. Aceptamos barco. Empiezo a no batirle, sino trocearle la papilla de frutas, aunque la salada se la bato dejándole grumos y trocitos. A medio día, con la salada, aún tira que te va, pero la fruta ¡ni de broma! Trozo a trozo es una locura.

Empieza bien, pero cuando se ha comido un par (hablo de un par de trocitos en media hora, que tiene 7 meses pero aun ni un diente ni medio) ya no quiere más y se pone a llorar como si le mataran (claro, además de estar harto de mí tiene un hambre que se comería un elefante), por lo que te toca ir corriendo a prepararle un biberón, porque aquí ya no hay más que hablar, o biberón o biberón. 



Así que termino por darle un biberón. Yo, inocente de mi que hago caso  lo que los especialistas me dicen y resulta que se lo comento a una amiga que ya es mamá y me dice que esa comadrona está loquísima. Que su niño de un año que a duras penas empieza con los solidos, y que con 7 meses es muy pronto para no darle papilla.

Y aquí es cuando yo me pregunto: ¿Dónde está el manual de instrucciones de mi hijo? Se ve que se le olvidó traérselo. Claro, todo el mundo lo tiene todo tan claro clarísimo, que digo yo que eso tiene que ser porque los bebés vienen con manual de instrucciones, menos el mio, que se le olvidó. ¡A ver si voy a tener que devolverlo o poner una hoja de reclamaciones!

Y nada, aquí estoy yo, sin tener ni idea de cómo empezar a introducirle los sólidos y no morir en el intento. Jugando a ensayo y error día tras día, y mareando a la pobre criatura. Menos mal que nació con reservas de sobra y aun las conserva, porque sino… 

Sexy and Mum
Foto: Pixabay

2 comentarios:

  1. Hola! Parecía que era yo quien había escrito este post! Yo también soy mami española viviendo en Londres y la health visitor me dijo exactamente lo mismo. En este caso, mi niña es algo mayor, tiene 9 meses y dos dientecitos. Aún con ellos no es capaz de masticar bien. Le doy plátano, pera, manzana, nectarina... pero sólo chupa y puede alcanzar a arrancar algún pedacito pero ni de lejos eso le alimenta así que me pide de comer. Es normal. Yo me estresé mucho cuandome dijeron que les diera ya de comer lo mismo que yo comía. Cada niño tiene un ritmo y yo con la mía hago lo que puedo, ya llegará el día en que coma cada vez más. A mi me preocupa que empieza la guardería en dos semanas y allí le pondrán finger food. No sé si serán lo suficientemente pacientes (lo dudo) pero me preocupa su alimentación. ¿Qué prisa tiene la sociedad en imponer unos hábitos para los cuales ni recursos se tiene (dientes)? Yo voy totalmente sin manual de instrucciones y a ciegas...

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  2. Hola Alicia! Es totalmente diferente. Pero mira, al final la fruta se la doy en papilla que si no no come nada, y lo que estoy haciendo es dejarle trocitos en la papilla salada, que al ir cocinada es más fácil de masticar. ;)

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