sábado, 15 de agosto de 2015

Sentirse bien es cosa del tiempo, ¿Guapa yo? ¡Sí!

Y cuando queremos desesperadamente empezar a sentirnos mejor con nosotros mismos pero parece que el mundo entero confabula contra ti y no te deja. Cada vez que vas de compras acabas en la sección de bebé gastándote todo el dinero en tu pequeño porque sabes que el lo va a lucir y tu no. Porque te ves fatal fatalísima con cada prenda de ropa que te pruebas y lo último que quieres es mirarte al espejo. Deporte y dieta, nuestros mejores aliados en estos casos, pero cuando factores externos como tiroides o falta de tiempo juegan en nuestra contra, la verdad es que poco hay que hacer.


ánimos, buenos días, consejos, estar bien

Esperar. Dejar de pensar en ello cada vez que nos miramos al espejo. Asimilar nuestra nueva condición, por supuesto, porque no estamos en nuestra 38, y la báscula indica casi 15 kls más de tu peso habitual (y el cual jamás decías a nadie porque te asustaba, aunque ahora te das cuenta de que era un peso más que normal y deseas volver desesperadamente a él). 


Pero del dicho al hecho hay un trecho, como bien dice el refrán, y los mensajes de consuelo ya las mentiras desgarradoras de la gente de tu alrededor no sirven para nada, sino incluso para sentirte peor algunas veces. Ni funcionan ni ayudan. Véase algunos ejemplos:

"Pero si estás estupenda, no estás gorda en absoluto", "Has dado un cambio total, se te ve mucho más deshinchada". Este me gusta mucho, sí sí: "No estás gorda, lo único que pasa es que estás hinchada, y por eso te ves así. Ya verás cuando te deshinches como te ves bien". A ver, no, no estoy gorda, estoy obesa. No he dado ningún cambio, estoy en el mismo peso que ayer, que la semana pasada y que el mes pasado. ¿Hinchada dices? Tu no me viste cuando estaba con una retención de líquidos de caballo que no se me veían ni los pies. ¿Hinchada dices? Anda por favor, llamemos las cosas por su nombre y dejémonos de eufemismos, que lo último que necesito es esa mirada de "Pobrecita, lo que ha engordado con el embarazo" porque la primera que quiere cambiar eso soy yo, y la más afectada en cuanto a ello soy yo, y me he dado cuenta de que a veces influyen factores que no podemos controlar y nos lleva más tiempo que el que esperábamos.

Pero de repente, te levantas un día, te vistes dispuesta a llevar a tu pequeño a jugar, te miras al espejo y piensas: "anda mira, si estoy guapa". Y es en ese momento cuando te das cuenta de que quizás lo único que necesitabas era empezar a sentirte bien para estar mejor. Es en ese momento cuando te das cuenta de que las últimas fotos que te has hecho no te han parecido horrorosas, y que incluso hay alguna en la que sales de cuerpo entero que te ves bien y todo.

Un mensaje de ánimo a veces no sirve para nada, pero una sonrisa al levantar puede ser el motor de nuestras vidas.

Sexy and Mum (que ya soy mum pero sexy todavía no.... jijijii)

1 comentario:

  1. Muy de acuerdo contigo, siempre pasamos una época que suele ser la pubertad donde no estamos contentas con nuestro cuerpo pero luego al final todo pasa, un besazo Iri

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