jueves, 8 de octubre de 2015

Primer mes de intento: Esto va a ser coser y cantar.


Hoy quiero hablaros de mi experiencia durante el primer mes de intento.Yo estaba absolutamente convencida de que sería coser y cantar. Nuestros antecedentes familiares así lo auguraban: mi pareja tiene cinco hermanos, yo soy gemela, mi hermana gemela se quedó embarazada al tercer mes, y a mi madre le llegamos al primer intento. Así que aprovechamos todos los ratos libres para disfrutar. O eso pretendía.

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No sé si uno de los errores que cometí, además de planteármelo casi como una “tarea” (soy así de práctica), fue buscar todo tipo de información. Y hablar de ello a toooodas horas, en cualquier parte, con cualquier persona. ¡No lo hagáis!



Ahí me di cuenta de tres cosas:

1- Hay que ver qué cantidad de información y a la vez de desinformación hay en internet. Y contradictoria.
2- Estaba haciendo casi todo mal en cuanto a alimentación, infusiones, pastillas y demás productos que me tomo (mierda!)
3- Igual (sólo igual) tengo tendencia a la obsesión.

Como no había manera de digerir todo eso, decidí que menos teoría y más práctica. Pero resultó que en la práctica no terminaba de estar en lo que estaba y a las dos o tres semanas de intentarlo me había convertido en un robot procesando información y esperma, aunque éste último en menor cantidad de la que esperaba. Porque que nadie me diga, por favor, que el proceso de hacer el amor buscando un hijo es precioso de principio a fin (en la práctica).

Total, que ahí estaba yo, pensando si ese sería el día y haciendo la fiesta del papel higiénico, cuando de pronto me empecé a marear. Me levanté una mañana con ganas de vomitar, algo muy raro en mí. Me hinché de golpe. Me dolía el pecho. Y sobre todo, lloraba por cualquier cosa y mi sentido del olfato estaba hipersensible.

Casi convencida de mi embarazo y con toda la inquietud encima, me compré un test. En este punto os digo, futuras mamás: NO os hagáis un test hasta que tengáis más de una semana de falta. De ninguna marca. La hormona que aumenta al quedarse embarazada no lo hace en todas por igual, así que es posible que os dé un falso negativo.
Soy como un reloj con los ciclos, y tras dos días de retraso ya deduje que los test me estaban dando un falso negativo.
Cuando hablé de nombres con mi pareja...palaplaf! Mi amiga la roja, más dolorosa y abundante que nunca.

Sobra decir lo que lloré, sentada sobre mi pareja, y lo que maldije a la mierda de naturaleza, a la somatización y a los genes.

Para vuestro consuelo, con los meses esta angustia de llorar según te baja se pasa. Ya no lloro. Prefiero maldecir.

Pequeño Adán o pequeña Zoe me van a enseñar mucho aún antes de llegar.
Y no he vuelto a tener otro retraso traicionero. 

¿Un consejo? Calculad cuáles son vuestros días fértiles. Porque ¡ay, amigas! Igual aquí está gran parte del misterio, y yo sin saberlo.

¿Cómo fue tu primer mes?

Patricia M. Sexyandmum
Foto: pixabay.com

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