martes, 24 de noviembre de 2015

En mitad de la noche y todo son números en mi cabeza

En mitad de la noche, reinando el silencio en la habitación, e inundado por la más profunda oscuridad. No soy capaz de levantarme ni siquiera a mirar la hora. El peque se mueve, agitado, como si estuviera teniendo pesadillas. De pronto se despierta, se sienta, y echa sus brazos hacia mi. Le acuno y le doy calor. Por mucho que diga, no hay cosa más bonita que esa, y se que cuando crezca lo echaré de menos.

sexy and mum, en mitad de la noche cuando el peque se despierta

De pronto las alarmas de la noche empiezan a sonar interrumpiendo la calma que reina la casa. No me lo pienso más, que sino me quedaré en la cama tan a gusto. Me meto a la ducha y abro el agua caliente -tan caliente que casi quema- y cuando salgo, mi novio sigue dormido en la cama, al lado del peque. Los dos amores de mi vida y durmiendo tan a gusto. Da lástima despertarlos.


Ahora soy yo la que se hace la remolona y me quedo un buen rato de cara al calefactor, enrollada en mi toalla y sin pensar. Pero de pronto mi cabeza empieza otra vez a hacer números. Sí, en España habrá muchas cosas malas, pero la escuela infantil (o vulgarmente llamada guardería) no es ni por asomo tan cara. Con la vuelta al cole de mayores, osease  al trabajo, tengo que dejar al peque en el cole, y os explico brevemente mi situación con números.

Mi vuelta al trabajo ha supuesto:

- Reducción de jornada laboral a 16 horas (por lo tanto, bajada también de salario)

- Transferencia a otra delegación más cercana, lo cual significa la pérdida de dos cosas importantes: 

           - El bonus de transporte

           - Un X menos a la hora (resulta que por no ser el centro de Londres, pagan menos)

- Gasto de la escuela.

El balance total es de 0. Lo que gano es lo que pago. Literalmente. Y seguramente habrá mes que tenga que pagar más que gane. Así que el resultado es este. Calentamiento de cabeza de si merece, o no, ir a trabajar.

Me gusta la idea porque es la mejor manera de desconectar de la vida en exclusiva de mamá, y porque me parece muy importante para el desarrollo de mi peque que vaya al cole. Pero hay días que te preguntas ¿Y merece la pena?. Quizás mereciera la pena si fuese de lo mio, pero en este trabajo, ¿Merecerá la pena? 

Mente en blanco y me voy para abajo, Mecánicamente abro los armarios y nevera y me preparo un gran vaso de leche de arroz con café. Bendito café. Es la gasolina de mi día a día, jajajaja. Y después de un rato me doy cuenta que lo que tengo que hacer es organizarme bien y escribir y hacer fotos. Hacer lo que me encanta, lo que adoro. Quizás hoy no esté trabajando para ningún medio, pero lo que tengo claro es que no me tengo que oxidar, y eso se evita con la práctica. 

La semana pasada hice una sesión de fotos, esta haré otra un poco más especial (o mucho más especial...  jejeje) Tengo un álbum a medias, y tengo que editar un vídeo y empezar otro. Faena tengo para rato, así que lo más importante ahora es que me organice. Si ya me lo dice mi hermana...

Irina, Sexy and Mum

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